El junco chino de alta mar

Algunos grandes adelantos en seguridad marítima ya existían en Asia en el siglo IX d.C., y no fueron adoptados en occidente, inconcebiblemente, hasta una época tan reciente como el siglo XIX. Es el caso de los juncos chinos, que poseían unos mamparos o divisiones internas huecas y herméticas, que permitían mantener la estanqueidad de la embarcación en caso de una vía de agua, evitando así su hundimiento. Esta característica ya fue observada y alabada por Marco Polo, en el año 1298, y que dejó reflejada en su libro de viajes.

Fotografía de PuloLos informes y la evidencia arqueológica de la época, sugieren que los juncos chinos antiguos más grandes eran botes largos y sin quilla. Poseían entre cuatro y seis enormes velas, que alcanzaban la asombrosa longitud de 140 metros.

Se cree que los juncos estuvieron en funcionamiento durante casi 2.000 años, alcanzando su apogeo en términos de diseño, durante el reinado de la dinastía Song, en el Siglo X d.C. Los chinos operaban exitosamente barcos a vela en altamar, varios cientos de años antes del advenimiento de los barcos a vela nórdicos, pero mucho después de que civilizaciones antiguas como la griega, comenzaran a dominar las artes de la navegación.

Durante los cientos de años entre los Siglos V y VIII d. C, los chinos también inventaron y operaron barcos a remo, con enormes ruedas de aspas para impulsar el avance del barco a través de las aguas, tripulados por esclavos. Los antiguos navegantes chinos utilizaron mayormente juncos para navegar a través de los puertos del océano Índico, estableciendo eslabones comerciales y buscando valiosas reservas de minerales, piedras preciosas y otras materias primas.

Su origen se remonta al 600 a.C aproximadamente. Estos buques a vela, como al principio emnciono, carecen de quilla, son hechos totalmente en madera y disponen de una popa recortada con un timón manual remobible en su estilo tradicional y una vela de tela gruesa montada sobre juncos. Sin embargo, ahora muchos de ellos están motorizados y cuentan con instrumentos de navegación y guía. Históricamente, el junco chino fue empleado por Gengis Kan y Kublai Kan en sus fallidos intentos de conquistar el Japón. Durante el siglo XV se podían ver juncos navegando en los mares de África, empleándose también para la piratería, incluso se usaron contra los buques británicos en la guerra de 1842.

En el siglo I d.C. los juncos chinos ya incorporaban timones. No obstante, este elemento no se utilizó en occidente hasta mil años después, utilizando hasta entonces remos largos para intentar reconducir la dirección del barco, elemento difícil de manejar, que perdía utilidad en cuanto el barco escoraba ligeramente.